Herramienta práctica

Equivalencias de alimentos.

Aprende a sustituir un alimento por otra opción de su mismo grupo, respetando la cantidad indicada para conservar la estructura de tu plan.

Estas tablas ofrecen referencias aproximadas. No convierten alimentos distintos en productos idénticos ni sustituyen las indicaciones particulares de tu plan de alimentación.

Serie completa

Siete guías para elegir con más flexibilidad.

Consulta primero cómo se usan las equivalencias y después revisa cada grupo. Las imágenes se muestran completas, pueden ampliarse y cuentan con una versión accesible en texto.

Guía 1 de 7

Cómo usar las equivalencias de alimentos

Infografía con seis pasos para sustituir un alimento por otro del mismo grupo, respetando la cantidad indicada y las necesidades individuales.
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Identifica el alimento y su cantidad, ubica su grupo, elige una opción equivalente y utiliza la medida específica indicada para esa alternativa. Considera si el peso corresponde al alimento crudo, cocido o escurrido.

Una equivalencia conserva una función nutricional semejante dentro del plan, pero no significa que dos alimentos sean idénticos en calorías, grasa, fibra, sodio u otros nutrientes.

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Cómo usar las equivalencias de alimentos

  1. Identifica el alimento: revisa qué alimento y qué cantidad indica tu plan.
  2. Ubica su grupo: fruta, verdura, proteína, carbohidrato o grasa saludable.
  3. Busca opciones equivalentes: elige otra opción del mismo grupo.
  4. Respeta la cantidad: utiliza la medida indicada y verifica si corresponde al alimento crudo, cocido o escurrido.
  5. Considera tus necesidades: presupuesto, disponibilidad, preferencias y tolerancia individual.
  6. Disfruta la variedad: intercambia una opción por otra sin sumar todas.

Ejemplo: si el menú indica 100 g de salmón cocido, consulta la tabla de proteínas y usa la cantidad específica de la alternativa elegida; no utilices automáticamente 100 g de cualquier proteína.

Si tu plan contiene restricciones específicas —por ejemplo, LOW FODMAP, sin lactosa o renal—, sigue las indicaciones particulares de ese plan.

Guía 2 de 7

Equivalencias de frutas

Tabla ilustrada de porciones aproximadas de diecisiete frutas, construidas alrededor de 15 gramos de carbohidratos por porción para esta guía.
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En esta guía, una porción de fruta se construye alrededor de 15 g de carbohidratos. El peso comestible cambia según la fruta: intercambia porciones completas y no cantidades elegidas al azar.

La medida de una taza no funciona como regla universal para todas las frutas. Si tienes diabetes o un plan gastrointestinal específico, sigue la cantidad y el tipo de fruta indicados en tu plan.

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Frutas comunes y porciones aproximadas

Pesos de la parte comestible, sin cáscara ni semillas: manzana, 1 pieza mediana (≈110 g); pera, 1 pieza mediana (≈100 g); naranja, 1 pieza mediana (≈130 g); mandarina, 1 pieza mediana (≈130 g); plátano, ½ pieza mediana (≈65 g); papaya, 1 taza en cubos (≈140 g); melón, 1 taza en cubos (≈180 g); sandía, 1 taza en cubos (≈200 g); fresas, 1 taza (≈190 g); piña, 1 taza en cubos (≈115 g); uvas, ¾ de taza (≈85 g); kiwi, 2 piezas medianas (≈100 g); durazno, 1 pieza mediana (≈150 g); chabacano, 3–4 piezas (≈135 g); guayaba, 1 pieza mediana (≈105 g); mango, ½ pieza mediana (≈100 g); frutos rojos, 1 taza (≈150–170 g).

Prefiere fruta entera en lugar de jugos. La fruta deshidratada es más concentrada y requiere porciones menores. La madurez, la cantidad y el tipo de fruta pueden modificar la tolerancia gastrointestinal.

Guía 3 de 7

Equivalencias de grasas saludables

Tabla de una porción adicional de aguacate, almendras, nueces, chía o linaza y una referencia separada para aceite de oliva.
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Cuando tu plan indique una porción adicional de grasa saludable, elige una sola de las alternativas mostradas. Aunque son alimentos nutritivos, sus cantidades cuentan dentro de la estructura del plan.

La indicación de “una porción adicional al día” pertenece a esta guía clínica y no es una recomendación universal. Sigue siempre la cantidad establecida en tu plan.

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Una porción adicional: elige sólo una opción

  • Aguacate: ¼–⅓ de pieza mediana, aproximadamente 40–70 g comestibles.
  • Aguacate: ½ pieza pequeña, aproximadamente 50–70 g comestibles.
  • Almendras: 10 piezas, aproximadamente 10 g.
  • Nueces: 5 mitades, aproximadamente 10 g.
  • Chía: 1 cucharada, aproximadamente 10 g.
  • Linaza molida: 1 cucharada, aproximadamente 10 g.

En esta guía, el aceite de oliva no cuenta como esa porción adicional. Puede utilizarse aproximadamente 1–2 cucharaditas (5–10 ml) al día para cocinar o aderezar cuando corresponda a tu plan.

El contenido de grasa y calorías varía según el alimento, la marca y la preparación. Las semillas, nueces y almendras también aportan energía.

Guía 4 de 7

Equivalencias de verduras

Tabla ilustrada de porciones aproximadas de dieciocho verduras y recomendaciones para variar colores, tipos y preparaciones.
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Como referencia general de esta tabla, una porción equivale aproximadamente a 1 taza cruda o ½ taza cocida. El volumen y el peso varían según la verdura y disminuyen con la cocción.

Algunas verduras requieren ajustes en planes gastrointestinales. La tabla general no anula las indicaciones de cantidad, preparación o tolerancia de tu plan.

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Verduras comunes y porciones aproximadas

Lechuga, 1 taza cruda (≈100 g); espinaca, 1 taza cruda (≈100 g); acelga, 1 taza cruda (≈100 g); jitomate, 1 taza en cubos (≈150 g); pepino, 1 taza en rebanadas (≈100 g); zanahoria, 1 taza en rodajas (≈120 g); calabacita, 1 taza en cubos (≈120 g); chayote, 1 taza en cubos (≈120 g); ejotes, 1 taza (≈100 g); brócoli, 1 taza (≈90 g); col, 1 taza cruda (≈100 g); coliflor, 1 taza (≈100 g); pimiento, 1 taza en tiras (≈100 g); nopales, 1 taza en tiras (≈100 g); berenjena, 1 taza en cubos (≈100 g); champiñones, 1 taza rebanados (≈70 g); cebolla, ½ taza en rebanadas (≈50 g); tomate verde, 1 taza en cubos (≈150 g).

Varía colores y tipos. Prefiere preparaciones sencillas: crudas, al vapor, hervidas, asadas, al horno o a la plancha. Elige la preparación que mejor se adapte a tu plan y tolerancia.

Guía 5 de 7

Verduras que pueden requerir ajuste según tu plan y tolerancia

Guía sobre verduras que pueden requerir ajustes de cantidad o preparación en LOW FODMAP u otros planes gastrointestinales, sin presentarlas como prohibiciones universales.
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Ajo, cebolla, cebolla de cambray, poro, coliflor, brócoli, champiñones, alcachofa y espárragos pueden provocar síntomas en algunas personas o requerir control de cantidad en determinadas estrategias gastrointestinales.

No son alimentos prohibidos para todas las personas. En LOW FODMAP importan el alimento, la porción y la fase del proceso; en intolerancia a la lactosa, las verduras no se excluyen por contener lactosa.

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No se trata de prohibir, sino de adaptar

Las verduras destacadas son ajo, cebolla, cebolla de cambray, poro, coliflor, brócoli, champiñones, alcachofa y espárragos. Otras verduras también pueden requerir control de cantidad en ciertos planes.

LOW FODMAP, fase inicial

Ciertas verduras pueden necesitar una cantidad o preparación específica. No todas se restringen y la tolerancia puede mejorar durante la reintroducción.

Síndrome de intestino irritable

La tolerancia varía entre personas. La cantidad, la preparación y la combinación con otros alimentos pueden influir.

Intolerancia a la lactosa

La restricción se dirige a la lactosa de la leche y productos lácteos. Las verduras no contienen lactosa y pueden consumirse según tolerancia y plan.

Prueba porciones pequeñas cuando corresponda, lleva un registro de síntomas y consulta si son persistentes o frecuentes. No elimines grupos completos por un síntoma aislado.

Guía 6 de 7

Equivalencias de proteínas

Tabla de cantidades cocidas y comestibles de aves, pescados, carnes, huevo y tofu que aportan aproximadamente 20 a 25 gramos de proteína.
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Las cantidades de alimento cocido y comestible se comparan por su aporte aproximado de 20–25 g de proteína. El peso necesario cambia según el alimento.

Equivalente en proteína no significa idéntico en calorías, grasa, sodio u otros nutrientes. Si tienes enfermedad renal u otra condición que modifique tus requerimientos, sigue tu indicación individual.

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Cantidades aproximadas en peso cocido y comestible

  • Pechuga de pollo sin piel: 70–80 g, aproximadamente 22–25 g de proteína.
  • Muslo de pollo sin piel: 85–100 g, aproximadamente 20–24 g.
  • Pechuga de pavo: 75–90 g, aproximadamente 22–25 g.
  • Salmón: 90–110 g, aproximadamente 20–25 g.
  • Pescado blanco: 90–110 g, aproximadamente 20–25 g.
  • Atún en agua escurrido: 85–105 g, aproximadamente 20–25 g.
  • Sardinas escurridas: 85–100 g, aproximadamente 20–25 g.
  • Bistec de res magro: 75–95 g, aproximadamente 20–25 g.
  • Carne molida de res magra: 85–100 g, aproximadamente 20–25 g.
  • Lomo de cerdo magro: 80–95 g, aproximadamente 20–25 g.
  • Huevo: 3 huevos grandes más 1 clara, o aproximadamente 6 claras grandes, para acercarse a 20–25 g.
  • Tofu firme: aproximadamente 150–180 g según la marca, para aportar cerca de 20–25 g.

En alimentos enlatados usa el peso escurrido. Los embutidos no se consideran equivalentes habituales. Las leguminosas también aportan carbohidratos y requieren un ajuste específico.

Guía 7 de 7

Sustituciones según tu presupuesto

Tabla de opciones equivalentes de proteínas, carbohidratos y grasas saludables para elegir según presupuesto y disponibilidad, respetando cantidades específicas.
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Una alimentación variada puede adaptarse al presupuesto. Elige una opción del mismo grupo, utiliza su cantidad específica y aprovecha alimentos locales, de temporada o disponibles en casa.

El precio no determina por sí solo la calidad nutricional. Compara opciones semejantes y recuerda que una misma cantidad puede tener un aporte diferente según el alimento.

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Opciones equivalentes según presupuesto y disponibilidad

Proteínas: pollo, pavo, pescado blanco, salmón, atún en agua escurrido, sardinas escurridas, res magra, cerdo magro, huevo y tofu firme. Las cantidades varían; consulta la guía de proteínas y no utilices el mismo número de gramos para todas.

Carbohidratos: ½ taza de arroz integral cocido (≈100 g), ½ taza de pasta integral cocida (≈100 g), ½ taza de quinoa cocida (≈100 g), ½ papa mediana cocida (≈100 g), ½ camote mediano cocido (≈100 g), 2 tortillas de maíz (≈50–60 g), 1 rebanada de pan integral (≈25–30 g), ½ taza de avena en hojuelas (≈40 g) o ½ taza de elote desgranado (≈80 g).

Grasas saludables: ¼–½ pieza de aguacate mediana (≈40–70 g), 10 almendras (≈10 g), 5 mitades de nuez (≈10 g), 1 cucharada de chía (≈10 g), 1 cucharada de linaza molida (≈10 g) o 1–2 cucharaditas de aceite de oliva (5–10 ml).

Planifica tus compras, aprovecha alimentos de temporada y mantén preparaciones sencillas. La composición de micronutrientes, fibra, sodio y potasio puede variar entre opciones.

Antes de hacer un cambio

Mismo grupo, cantidad específica y contexto individual.

  • Cambia una opción por otra del mismo grupo; no sumes todas las alternativas.
  • Utiliza la cantidad asignada a cada alimento y revisa si el peso es crudo, cocido o escurrido.
  • La tolerancia digestiva, el tratamiento, los objetivos y el presupuesto también cuentan.
  • Si tu plan contiene una indicación específica, esa indicación tiene prioridad sobre esta guía general.

Acompañamiento profesional

¿Necesitas adaptar las equivalencias a tu caso?

Una valoración puede ayudarte a ajustar cantidades y sustituciones según tus necesidades, diagnósticos, tolerancia y objetivos.

Agenda una valoración

Este acceso es para atención programada y no sustituye la atención de una urgencia.

Alcance educativo

Más opciones, respetando tu plan.

Esta página es una herramienta educativa transversal. No publica una dieta o menú, no prescribe cantidades individuales y no sustituye una valoración médica o nutricional.