Sección 1
El síndrome de intestino irritable no se maneja igual en todas las personas

Versión accesible en texto
Los síntomas pueden variar
El SII puede presentarse con dolor abdominal, distensión, gases, diarrea, estreñimiento o alternancia entre diarrea y estreñimiento. Dos personas con SII pueden tener síntomas, tolerancia y desencadenantes diferentes.
No todo depende de un solo alimento
También pueden influir la cantidad consumida, los horarios y el ritmo de las comidas, el tipo y cantidad de grasa, el tipo de fibra, la cafeína, el alcohol, el estrés, el sueño, la actividad física y otros factores del contexto.
Buscar un único “alimento culpable” puede simplificar demasiado el problema.
Primero pueden intentarse ajustes generales
En algunas personas pueden ayudar cambios en la regularidad de las comidas, porciones, hidratación, fibra según tolerancia, actividad física, sueño, recuperación y factores que exacerban los síntomas.
Low FODMAP es una opción, no un requisito automático
Puede considerarse cuando los síntomas justifican una estrategia más estructurada, el contexto clínico es apropiado y existe seguimiento suficiente para completar sus distintas fases.
SII ≠ Low FODMAP automática.


